La digitalización es un factor que cada vez cobra mayor importancia entre las pequeñas y medianas empresas. Así lo refleja el creciente interés de los negocios en apostar por la transformación digital y la automatización de procesos, como la adopción de la facturación electrónica, un cambio que presenta diferentes avances y desafíos en varios países de la región.
Hoy en día, de acuerdo con un estudio del Grupo Seres, el 63,1% de los países de todo el mundo utilizan la factura electrónica. Dentro de este porcentaje, el 30,8% emplean la e-factura de manera obligatoria. A nivel mundial, Latinoamérica lidera este proceso, según detalla la investigación.
Optimizar la facturación, el manejo de información contable y la emisión de comprobantes son factores tan relevantes entre las pymes, que en 2018 el 39% de los gerentes latinoamericanos indicaron que ya utilizaban aplicaciones móviles para cumplir con estos aspectos. Esta cifra aumentó en 2019 a 53%, según detallan los resultados de la encuesta de pequeñas y medianas empresas de América Latina, Visión Pymes, realizada anualmente por Brother International Corporation.
Sin embargo, pese a las ventajas que ofrece la e-factura, en muchos países todavía se desconoce esta modalidad. Los miembros del Grupo Asesor de Pequeñas Empresas de América Latina para Brother explican los retos y oportunidades de la facturación electrónica en sus países. Aunque hay muchos factores técnicos, económicos y sociales que influyen al momento de realizar este cambio, los ejecutivos coinciden en que es un proceso necesario y presenta muchos beneficios para las empresas.
Colombia: Ejemplo de masificación de la factura electrónica
Colombia se encuentra en una posición privilegiada. La factura electrónica tiene validez en el país desde 1996. Sin embargo, no fue hasta 2016 que el gobierno y las entidades regulatorias implementaron su uso obligatorio y llevaron a cabo un proceso de masificación para dar a conocer esta alternativa, de acuerdo con el reporte de Seres.
Para Ilana Milkes*, fundadora y CEO de World Tech Makers, una empresa con sede en Bogotá que se dedica al desarrollo de soluciones educativas tecnológicas, los principales beneficios de este cambio son la reducción del impacto medioambiental y mayor transparencia en los negocios, en especial cuando se trabaja con equipos remotos.
“La contabilidad es uno de los pilares fundamentales de cada organización. En Colombia, más del 60% del empleo es generado por pymes o medianas empresas. La incidencia que tienen a nivel económico y social es muy grande. Facilitar el acceso interno o externo a esos datos financieros aportaría significativamente al desarrollo digital”, explica la empresaria colombiana.
